Estado mexicano tiene la oportunidad de gestionar la migración con dignidad, humanidad y libre de violencia

  • Termina Cumbre de las Américas y se firma Declaración de Los Ángeles sobre Migración y Protección. 

L.A., California, Estados Unidos, 10 de junio de 2022.– En el contexto de la firma de la Declaración de Los Ángeles sobre Migración y Protección de la Cumbre de las Américas, desde el Instituto para las Mujeres en la Migración, AC (IMUMI) reconocemos los compromisos de colaboración entre los países de las Américas para proteger a las personas con necesidades de protección y ampliar vías regulares para las más de 18 millones en movilidad en nuestra región. En el espíritu de responsabilidad compartida llamamos al gobierno mexicano a que cumpla con los pilares de la declaración relacionados con el fortalecimiento de políticas de recepción e integración, tomando en cuenta que la política migratoria de México impacta a la población migrante y solicitante de asilo de todo el continente americano. 

En 2021, el Instituto Nacional de Migración registró 307 mil 679 eventos de detención migratoria a lo largo del país, de los cuales, 207 mil 615 fueron de mujeres, 100 mil 064 de hombres y 75 mil 592 de niñas, niños y adolescentes. Las principales nacionalidades fueron Honduras (127,225), Guatemala (80,767), El Salvador (24,514), Haití (18,924), Brasil (16,904), Nicaragua (15,407) y Venezuela (4,279). En el mismo año se realizaron 114 mil 366 deportaciones y se otorgaron 87 mil 174 estancias por razones humanitarias. Mientras que en los aeropuertos se rechazó a más de 74 mil personas, de las cuales más de 46 mil provenían de Ecuador, Brasil, Colombia y Venezuela.  

Considerando las dimensiones y diversidad de nacionalidades y necesidades es urgente que el Estado mexicano desarrolle políticas y acciones relacionadas con cada pilar de la Declaración de Los Ángeles.  

1.  Promover comunidades estables en lugares de origen, tránsito, destino y retorno

Como país de origen, tránsito, destino y retorno reconocemos la complejidad de una política migratoria integral en México, lo que representa una oportunidad de promover políticas de recepción para las diferentes poblaciones en movilidad y crear comunidades estables, tanto para las personas del continente que necesitan protección, las poblaciones que requieren vías regulares de migración, así como para las comunidades retornadas a México. Por ejemplo, un estudio de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) sobre la migración haitiana destaca que el 74% de las personas entrevistadas expresaron la intención de permanecer en el país, no obstante, la integración requiere acceso a documentación migratoria, autorización para trabajar, acceso a salud, a empleo, a vivienda, a educación y a la justicia. Existen proyectos piloto de traslados del sur de México a ciudades donde existen condiciones para la integración como el Programa de Integración Local, pero es necesario escalar estos proyectos con la colaboración del gobierno federal, estatal y municipal, así como las organizaciones internacionales, la sociedad civil y las personas migrantes y refugiadas.   

2.  Promover vías regulares y de protección internacional 

México cuenta con un marco amplio de protección y mecanismos legales para promover vías para la migración regular. Reconocemos los esfuerzos para fortalecer la capacidad de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) con el apoyo del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), sin embargo, es urgente doblar esfuerzos partiendo del incremento al presupuesto de egresos de la federación. Se requiere mayor capacidad humana y financiera de la COMAR para recibir y adjudicar solicitudes de asilo en todo el país de forma expedita. Así mismo, es necesario incrementar gradualmente los traslados de solicitantes de asilo a lugares en donde cuentan con redes de apoyo y puedan buscar trabajo y vivienda en condiciones dignas mientras esperan sus procesos de asilo. En 2021, la COMAR recibió 131 mil 400 solicitudes de asilo, pero tuvo la capacidad de procesar únicamente el 29% (37, 806) por falta de capacidad y el rezago de años anteriores. 

Para facilitar vías regulares, México debe implementar las provisiones de la Ley de Migración que permiten la expedición de visas humanitarias, de residencia temporal y permanente (incluyendo migración laboral y reunificación familiar) para promover la migración regular desde los Consulados mexicanos en Centroamérica y otros países del continente que han sido subutilizadas. Así mismo, el gobierno debe facilitar los procesos de regularización y renovación de documentos de estancia humanitaria para que las personas puedan mantener su estancia regular y realizar el cambio a residente temporal o permanente como está contemplado en la Ley de Migración.   

3.  Promover la gestión y control migratorio humano

La gestión y control migratorio del gobierno mexicano se ha enfocado en la detención y deportación durante décadas, medidas de contención que no han funcionado para disuadir la migración, pero sí han vulnerado los derechos de las personas, situación que se agrava conforme al género, etnicidad, orientación sexual, discapacidad y grupo etario. Los abusos, violencia institucional, extorsiones, secuestros, y masacres han sido devastadores, pero la migración continua a pesar del peligro que existe en México porque las personas toman decisiones de sobrevivencia.   

Otro mecanismo de contención son los llamados “regímenes de visas”.  En los primeros meses de 2022 hemos visto cómo los requisitos de visas impuestos por México para Venezuela, Ecuador, Brasil y el pre-registro para Colombia han llevado a abusos en los aeropuertos y al aumento de la llegada de personas venezolanas atravesando por el tapón del Darién hasta el sur de México ya que no pueden llegar en avión para solicitar asilo.   

Bajo estos contextos, el gobierno mexicano tiene la oportunidad de dejar atrás estas medidas de contención que no han funcionado. Desde 2021, en México está prohibido la detención de niñas, niños y adolescentes migrantes. Este cambio de paradigma hacia la protección de la niñez y la adolescencia, independiente de su nacionalidad o situación migratoria, es fundamental pero su éxito depende del fortalecimiento de las Procuradurías de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes y los Centros de Asistencia Social en todo el país, y la entrega de estancias por razones humanitarias. Este cambio se complementa con la reciente sentencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que declara inconstitucionales las revisiones migratorias fuera de las entradas internacionales por cielo, tierra y mar. Las revisiones migratorias a lo largo del país han dejado a las personas migrantes y solicitantes de asilo vulnerables a traficantes de personas, quienes están coludidos con las autoridades migratorias en México -colaboran con los traficantes y luego “rescatan” a las personas de su propio negocio. La mejor estrategia del combate al tráfico de personas es la regularización migratoria, la eliminación de las revisiones migratorias y la aplicación de la no detención de niñas, niños, adolescentes y sus familias.  

Estos cambios abren oportunidades para avanzar hacia la protección empezando en las fronteras. El Congreso y el Poder Judicial se han pronunciado por la garantía de los derechos contenidos en nuestra Constitución y el Poder Ejecutivo tiene la obligación de implementar las políticas resultantes.

4.  Promover una respuesta coordinada de emergencia humanitaria

En México existen más de 200 albergues de atención humanitaria para la población migrante. Desde hace más de 20 años, con el apoyo del ACNUR, la OIM, UNICEF y organizaciones humanitarias como Médicos Sin Fronteras y el Comité Internacional de la Cruz Roja, han proporcionado apoyo humanitario a más de 20 mil personas migrantes y solicitantes de asilo al día. Pero no se dan abasto ya que tienen que reaccionar a las políticas de contención que dejan a las personas sin opciones de regularización, sin autorización para trabajar mientras esperan sus procesos ante la COMAR, con miedo de no poder alcanzar sus redes de apoyo en otras partes de México, y con daños físicos y emocionales. En lugar de una política de respuesta a las emergencias, el Estado mexicano debería enfocarse en la prevención de los abusos de autoridades, reenfocando los esfuerzos de contención hacia la asistencia humanitaria y regularización migratoria.   

5. Colaborar en una estrategia compartida para reducir, mitigar y gestionar la migración irregular

En vez de colaborar en la violación de las garantías de protección a través de la participación en políticas comoTitulo 42 y “Quédate en México“, el Estado mexicano debe reorientar sus políticas hacia la recepción e integración, de la misma forma que lo pide para las 11 millones de personas mexicanas que residen en Estados Unidos. 

En las Américas existen ejemplos claros del éxito de la integración. En reconocimiento de la importancia de la integración de poblaciones con necesidades de protección, el gobierno colombiano ha entregado más de un millón de documentos humanitarios a la población venezolana, los cuales tienen una vigencia de 10 años. Ecuador, Perú y Costa Rica también han implementado programas de protección, regularización e integración. El sistema migratorio de México es corrupto, inaccesible y obsoleto y requiere un giro profundo que reconozca las diferentes aristas de la movilidad en nuestro continente.   

Como firmante de la Declaración de Los Ángeles sobre Migración y Protección, México se ha comprometido a “proteger la seguridad, dignidad, derechos humanos y libertades fundamentales de todas las personas migrantes, refugiadas, solicitantes de asilo, desplazadas y apátridas independientemente de su situación migratoria”. Desde la sociedad civil estamos presentes para colaborar en conjunto con la elaboración del plan de trabajo hacia ese fin, confiando en que existe la voluntad política de continuar con buenas prácticas.