25 de Junio 2017

 

 

+ Las fronteras son los cementerios de los inmigrantes

Fuente: El País / Fecha: 30 de junio

El hijo de Anita Zelaya partió para Estados Unidos el 2 de mayo de 2002. Tenía la esperanza de lograr un trabajo para ayudar a su familia para salir de la pobreza, gracias a las remesas que enviaría. Anita sabe que atravesó Guatemala y llegó a México, y que ahí desapareció… “Nunca más he sabido de él… desde entonces lo busco, todos los días; no he descansado por buscarlo”, dice la acongojada madre. Como ella, hay cientos de personas que buscan a sus familiares desaparecidos en el trayecto de lograr el “sueño americano”, que para muchos se ha convertido en una trágica pesadilla.

Rafael Alberto Rolin Zelaya tenía 22 años cuando se marchó de El Salvador. “Se fue como se va la mayoría de nuestros jóvenes y ahora hasta menores de edad, van indocumentados. Comenzó desde entonces una búsqueda por mis propios medios. Como madre, he luchado por saber qué pasó con mi hijo y no me doy por vencida. He acudido a las entidades de Gobierno, al Ministerio de Relaciones Exteriores, a la Policía Internacional (Interpol), a los albergues y a las diversas organizaciones de la sociedad civil que trabajan a favor de los migrantes”, narra Anita, quien ya ha recorrido la ruta del migrante (desde Guatemala y México, hasta la frontera sur de Estados Unidos), escudriñando rincón tras rincón para saber de su hijo.

+ Leer más...