30 de Marzo 2017

 

 

Países de Destino

Desde su llegada hasta la contratación en un empleo remunerado, las mujeres migrantes enfrentan un variedad de retos en el país de destino, independientemente si son indocumentadas o no. Al incorporarse en actividades remuneradas, las mujeres suelen experimentar un impacto positivo en tanto que su salario les permite contribuir al sostén de la economía familiar. Sin embargo, dependiendo del peso que tienen las relaciones de género desiguales en la familia, su contribución al ingreso del hogar no siempre conlleva las ventajas esperadas en un aumento de su autonomía o un papel importante en la toma de decisiones. Además, la posibilidad de un desarrollo personal y laboral, depende también del sector de la economía en el que se involucren. En sectores como el agrícola, por citar un ejemplo, las condiciones en que se emplean las mujeres suelen ser diferentes a las de los migrantes varones. Existen diferencias importantes, tanto en los salarios asignados, como en el tipo de tareas para las que son contratadas. En actividades como el trabajo doméstico o de cuidado de personas, las mujeres se encuentran en ambientes laborales individualizados, aisladas de otras trabajadoras, y con menores posibilidades de crear redes de apoyo y de intercambio de información, se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad.

Mujeres inmigrantes en México

Empleo

En su mayoría, las mujeres inmigrantes con un estatus regular son clasificadas dentro de la “migración calificada” ya que cuentan con alguna capacitación o formación profesional. Sin embargo, las mujeres que se internan en México en situación irregular generalmente tienen niveles más bajos de escolaridad y suelen emplearse en el sector servicios o en la economía informal como empleadas domésticas, empleadas de limpieza o en el comercio informal. A menudo tienen más de un empleador, y consiguen trabajos ocasionales, de baja calificación, lo cual significa que cambian frecuentemente de trabajo, carecen de protección laboral y están excluidas del régimen de seguridad social. Las trabajadoras domésticas en la región fronteriza del sur de México, enfrentan una situación bastante compleja, y aún más cuando se trata de mujeres indígenas, con escolaridad mínima o analfabetas, y por tanto con acceso limitado a recursos de denuncia o apoyo 1Rojas, M. (2007). “Mujeres y migración en la frontera sur de México”, Amérique Latine Histoire et Mémoire. 14 | 2007, consultado el 24 de agosto de 2011..

Mujeres y niños desplazados de CA UN Photo Pat Goudvis

Uno de los factores que propicia el maltrato y la explotación laboral a nivel mundial es la falta de documentos, aunado a la falta de información sobre los recursos de denuncia para trabajadores y trabajadoras migrantes. Debido a amenazas de despido o de violencia, los problemas de abuso y explotación laboral rara vez son denunciados por las mujeres migrantes ante las autoridades. En la región sur de México, las trabajadoras migrantes se emplean primordialmente en la agricultura, el trabajo doméstico y el comercio informal. Algunos investigadores han identificado que una buena parte de quienes se emplean en el trabajo doméstico han recibido algún maltrato (45%), en su mayor parte verbal, aunque también se citan exceso de trabajo, salarios menores al pactado y comida inadecuada 2Rojas, M. & Fernández C. & Ángeles H. (2008) Trabajo y migración femenina en la frontera sur de México. En: Herrera G. y Ramírez J. (Eds.) América Latina migrante: estado, familias, identidades. Quito, Ecuador, pp. 151.. La regularización del estatus migratorio de estas y otras trabajadoras migrantes contribuye a una mejor protección de sus derechos laborales y, al menos en teoría, a un mejor acceso a servicios de salud. Las vías para acceder a un documento migratorio que autorice a una estancia legal en México, dependiendo de las modalidades que se trate, son principalmente tres: ya sea como familiar de una persona que ya cuenta con autorización de estancia o de un nacional mexicano 3Estas alternativas son accesibles por medio del Programa de Regularización Migratoria para las personas extranjeras que se encuentren de manera irregular en territorio nacional con anterioridad al 1 de enero de 2007, sin importar la nacionalidad, y permite la obtención de la calidad de inmigrante como profesional, cargo de confianza, científico, técnico, familiares, artistas o deportistas., la categoría de Trabajador Fronterizo (anteriormente “Visitante Agrícola”) y la de Visitante Local, disponibles para ciudadanos de Belice y Guatemala.

En 2010, se registraron en México un total de 2,086 resoluciones favorables a mujeres migrantes a través del Programa de Regularización Migratoria con lo que obtuvieron un documento migratorio con calidad de inmigrante 4Dicha cifra es 11% mayor que para los hombres (con 1,896 resoluciones favorables).
Fuente: Instituto Nacional de Migración. Boletín Mensual de Estadísticas Migratorias de 2010. Cuadro 2.10.1.
. Es importante que en la regularización de mujeres que obtienen su calidad migratoria como familiares, sea factible obtener la autorización para trabajar, de lo contrario, se supedita a las mujeres a una situación de dependencia económica que desencadena una condición de vulnerabilidad.

El hogar

Las denuncias en casos de opresión o violencia dentro del hogar suelen darse todavía con menor frecuencia que las denuncias de abusos laborales. La prevalencia de la violencia doméstica (física o psicológica) es sin lugar a dudas uno de los principales factores que afectan  el desarrollo y la salud de las mujeres, y afecta a las mujeres tanto en el país de origen como en el de destino. La problemática tiende a agravarse en el país de destino, sobre todo si se trata de mujeres en situación irregular dado que las barreras que enfrentan para buscar apoyo suelen ser mayores. El dar a conocer los recursos de apoyo disponibles para este grupo de mujeres es una de las condiciones indispensables para reducir los impactos nesidebar paises_01gativos de la migración. Uno de los graves problemas en la situación de las mujeres extranjeras en México es la resistencia a denunciar la violencia por temor a ser deportadas, cuando se encuentran en el país sin documentos, dado que las amenazas bajo el argumento de ser denunciadas a la autoridad migratoria son comunes 5Sin Fronteras, IAP (2004) Violencia y mujeres migrantes en México. México.pp.12-14  Pero incluso para las mujeres que cuentan con un documento migratorio, y que se encuentran en el país bajo la categoría de “familiares” de un mexicano o residente extranjero, la situación es bastante delicada. La normatividad en México ha ampliado las posibilidades para que las mujeres cuenten con una autorización para trabajar y que no dependen directamente del cónyuge o responsable económico para la renovación anual de su documento migratorio. Si bien las disposiciones legales recientemente implementadas dan una mayor seguridad y estabilidad a las mujeres en la migración, un gran número de mujeres todavía se encuentra en el país con un estatus de “dependiente económico” y desconocen que pueden acceder a una autorización para trabajar de manera autónoma 6Sin Fronteras, I. A. P. (s.f.)Mujeres migrantes en situaciones de violencia familiar en México: retos y recomendaciones. México, pp. 18-22..

Salud

El acceso a la salud de las mujeres indocumentadas en el país de destino es precario debido a la falta de información y al temor de las mujeres a ser denunciadas o deportadas. Además, a pesar de que las leyes vigentes establecen la obligación de las instituciones de salud de prestar servicios médicos, en la práctica las trabas para que las mujeres reciban los servicios son diversas. La Ley de Migración establece que “[l]os migrantes tendrán derecho a recibir cualquier tipo de atención médica, provista por los sectores público y privado, independientemente de su situación migratoria […] (Artículo 8). El mismo artículo agrega que “[l]os migrantes independientemente de su situación migratoria, tendrán derecho a recibir de manera gratuita y sin restricción alguna, cualquier tipo de atención médica urgente que resulte necesaria para preservar su vida”. Si bien la legislación instruye a todas las instancias de salud a garantizar el acceso a servicios sin requerir prueba de estatus migratorio, en la práctica las instituciones continúan exigiendo la presentación de identificación. Es indispensable establecer mecanismos para verificar que las instancias cumplan con lo establecido en la ley. Además es necesario dar a conocer a las mujeres migrantes que su derecho a la salud no está condicionado a su estatus y que pueden acudir a los centros de atención sin la necesidad de comprobar su legal estancia.

Mujeres inmigrantes en Estados Unidos

Empleo

Taquera en Manhattan - CopySe estima que en 2009, el 60% de todos los inmigrantes indocumentados en los Estados Unidos eran de origen mexicano (con un total de 6.7 millones), de los cuales 45% eran mujeres. Las personas de origen mexicano fueron también el grupo más numeroso de residentes legales permanentes, con 4.7 millones de personas en 2009, de los cuales 48% eran mujeres 7Rosenblum, M. & Brick, K. (2011) US Immigration policy and Mexican/Central American Migration Flows: Then and Now.
Migration Policy Institute & Woodrow Wilson Center for Scholars. Las mujeres incluidas en el conteo son de nacionalidad mexicana, salvadoreña, hondureña y guatemalteca, las cuales constituyen más del 85% de las mujeres inmigrantes de origen latino en los Estados Unidos,
.

Una gran parte de las mujeres inmigrantes de origen latino en Estados Unidos tienden a emplearse en el sector servicios (aproximadamente el 44%), seguido por ventas (21%) y transporte (18%) 8Brick, K. & Challinor, A.E. & Rosenblum, M.R. (2011) Mexican and Central American Immigrants in the United States. Migration Policy Institute & European University Institute, pp. 11-12.. Estas cifras representan a inmigrantes regulares, naturalizadas e indocumentadas originarias de México, Guatemala, El Salvador y Honduras.

La industria empacadora y procesadora de alimentos es un sector en el que con frecuencia se emplea a mujeres, tanto migrantes temporales por medio de programas de visas, como migrantes en situación irregular. Las condiciones laborales son deplorables y los casos de incumplimiento de los empleadores por negligencia, por pagos menores a los salarios establecidos en la industria, y por descuentos ilegales al salario de las trabajadoras se presentan frecuentemente en el sector. Los despidos injustificados son recurrentes y una de las problemáticas más comunes se da cuando las mujeres se resisten a solicitar servicios médicos por situaciones originadas en el trabajo, principalmente debido al temora de perder su trabajo.

Una proporción importante de mujeres migrantes están empleadas en el servicio doméstico. Las trabajadoras de este sector se han organizado para exigir protección legal a sus derechos en un intento de llenar vacíos importantes en las legislaciones locales. En el estado de Nueva York, la coalición de organizaciones denominada “Alianza de Trabajadoras Domésticas” logró que la legislatura aprobara en 2010 la Carta de Derechos de las Trabajadoras Domésticas 9"Inspiring Victory for Domestic Workers! New York becomes first state to recognize domestic workers” Consultada el 13 de septiembre de 2011.. La Alianza ahora busca que el estado de California apruebe una iniciativa similar.

Hogar

La prevalencia de la violencia doméstica (física o psicológica) es sin lugar a dudas uno de los principales factores que afectan el desarrollo y la salud de las mujeres, tanto en el país de origen como en el país de destino. La problemática tiende a agravarse en el país de destino cuando se trata de mujeres en situación irregular, dado que las barreras que enfrentan para buscar apoyo suelen ser mayores. La barrera del idioma, además del estatus migratorio y otros factores, suelen disuadir a las mujeres a buscar apoyo 10Walker, A. "An Analysis of the Barriers Latina Immigrants Face in Washington’s Domestic Violence Response Network" pp.6-8.. Reconociendo esta condición tan particular de vulnerasidebar paises_02bilidad, Estados Unidos cuenta con un programa de protección para víctimas del abuso, bajo la Ley sobre la Violencia Contra la Mujer 11La ley “Violence Against Women Act of 1994”, es comúnmente conocida como “VAWA”, por sus siglas en inglés. Con base en la legislación, las mujeres víctimas de violencia doméstica cuyas parejas sean ciudadanos estadounidenses o residentes permanentes, pueden acceder a un documento de protección que otorga la autorización de legal estancia en el país. A partir de 2000, inclusive las mujeres indocumentadas pueden obtener acceso a un documento migratorio (la visa tipo “U”), aún habiendo entrado al país sin ser detectadas por las autoridades.

Salud

En Estados Unidos, el acceso a los servicios de salud para las mujeres migrantes es complicado, sobre todo para aquéllas que no cuentan con documentos migratorios ni con solvencia económica. Con la excepción de situaciones en las que la atención médica de emergencia es necesaria, el acceso a la salud de las mujeres indocumentadas está condicionado a su situación socioeconómica. Según la legislación vigente en los Estados Unidos, a partir de marzo de 2010 solamente los inmigrantes que residen legalmente en el país y ciertas categorías de “inmigrantes calificados” son admisibles para obtener cobertura de seguro médico público 12Las personas pueden acudir a los centros comunitarios de salud, pero su admisibilidad es diferente según las normas estatales. Ver National Immigration Law Center. How Are Immigrants Included in Health Care Reform? Abril 2000.
. Si bien la categoría de “inmigrantes calificados” incluye a migrantes que han sido víctimas de trata, cualquier otra persona en situación irregular queda excluida. En general, las personas indocumentadas no califican para obtener cobertura de servicios médicos cuando no se trata de emergencias, incluidas las mujeres embarazadas, aunque en un número reducido de Estados, la legislación permite a mujeres embarazadas recibir cuidados prenatales sin costo, independientemente de su estatus y de su situación económica 13Ibid. También ver: “How Health Care Reform Affects Immigrants”, El Diario/La Prensa, 23 marzo 2010.,Consultado el 13 de septiembre de 2011.. El costo exorbitante de los servicios de salud privados aunado al temor de ser deportadas provoca que las migrantes en situación irregular no cuenten con acceso adecuado a servicios de salud.

Con la reforma al sistema de salud introducida con la Ley para la Salud Accesible de 2010 no se expandió el sistema de cobertura accesible a las personas migrantes indocumentadas. De hecho, las compañías de seguro privadas que reciben subsidios no podrán vender seguros médicos a migrantes sin documentos dentro del programa de subsidio. Y aunque esas compañías decidieran vender seguros a personas indocumentadas, es poco probable que los precios de estos planes estén al alcance de estas personas. Si bien ciertas clínicas de salud y hospitales públicos continúan otorgando servicios a personas migrantes, independientemente de su estatus, esto solamente sucede en casos de emergencias médicas. Incluso niños y niñas indocumentados no tienen acceso al Programa del Seguro de Salud para Niños (CHIP, por sus siglas en inglés), el cual ayuda a padres y madres de familia a comprar seguros de salud para sus hijos e hijas a bajo costo 14Requisitos del Programa CHIP , consultada el 13 de septiembre de 2011..

Detención y deportación

Paises de destino

A partir de 2008, se ha registrado una reducción en el número de redadas en centros de trabajo en Estados Unidos debido al cambio en la política de control migratorio de la administración del

presidente Obama 15Después de alcanzar las 5,000 aprehensiones en centros de trabajo en 2008, el número se ha reducido prácticamente a cero en 2010. La estrategia ha sido sustituida con medidas de Verificación de estatus por vía electrónica e imposición de multas a empleadores. Ver Rosenblum, M. & Brick, K. op cit. Pp.9-10, y Preston, J. “Illegal Workers Swept From Jobs in ‘Silent Raids’”. The New York Times. 9 de Julio de 2010. . Más allá de los arrestos hechos en centros de trabajo, el número de detenciones en ese país también ha experimentado una disminución de un 60%, de 1’189,000 detenciones por la Patrulla Fronteriza en 2005 a 463,000 en 2010.

A pesar de esta reducción, la separación de familias a raíz de procedimientos de detención o deportación continúa en aumento. Durante 2010, el Departamento de Homeland Security deportó a más de 394 mil inmigrantes provenientes de América Latina y el Caribe, 87% de un total de 476,405 deportaciones 16Department of Homeland Security. Yearbook of Immigration Statistics: 2010. Cuadro No. 37., afectando a familias “binacionales” de diversas maneras. La deportación de mujeres migrantes cuyos hijos pequeños permanecen en el país de destino, ha generado uno de los problemas más graves de dislocación familiar. Actualmente se estima que al menos ¾ de los 5.5 millones de niños con padres indocumentados en los Estados Unidos son ciudadanos y se ha registrado que un mínimo de 108,434 padres y madres indocumentados de menores ciudadanos fueron deportados de ese país entre 1998 y 2007 17Office of Inspector General. U.S. Department of Homeland Security. Removals Involving Illegal Alien Parents of United States Citizen Children. Washington, DC. 2009, . Organizaciones de atención a migrantes estiman que el cálculo está por debajo de la cifra real, sin embargo es un indicador suficiente del efecto perjudicial en las familias, ya que los impedimentos que enfrentan las mujeres indocumentadas para reunirse con sus hijos son enormes. Ciertas organizaciones han registrado casos en los que madres cuyos hijos son ciudadanos estadounidenses han perdido la custodia al encontrarse detenidas por estar indocumentadas 18Inter-American Commission on Human Rights (2010). Report on Immigration in the United States: Detention and Due Process. p.127. Adicionalmente, algunos estudios en Estados Unidos han encontrado que las mujeres inmigrantes latinas que son separadas indefinidamente de sus hijos menores de 18 años presentan una mayor propensión a la depresión y problemas de salud emocional asociados a dicha condición 19Miranda, J. et al. (2005) “Depression Among Latina Immigrant Mothers Separated From Their Children”. Psychiatric Serv 56:717-720, American Psychiatric Association. 56/6/717. Más allá de la suspensión de redadas en los centros de trabajo es urgente que las políticas de detención y deportación tomen en cuenta la preservación de la unidad familiar y el bienestar de las niñas y niños afectados por estas medidas.